MODELOS
DE MOVILIZACIÓN SOCIAL CON ÉNFASIS EN LA
ACTIVIDAD FÍSICA Y ESTILOS DE VIDA SALUDABLES PARA
REDUCIR EL SEDENTARISMO EN LAS REGIONES DE BOGOTÁ,
ANTIOQUIA Y QUINDÍO.
Contratante:
Colciencias
Tiempo de ejecución: 16 meses.
Octubre 2003 a febrero 2005
Lugar: Bogotá, Antioquia y Quindío
La
iniciativa del Ministerio de la Protección Social
y Colciencias ejecutada por la unión temporal de
la Universidad Nacional de Colombia y la FCH, pretende
generar actitudes positivas frente a estilos de vida saludables,
prevención de enfermedades crónicas y reducción
del sedentarismo, mediante el concepto de vida y comunidad
en movimiento en los comportamientos individual y colectivo
en las regiones de Bogotá, Antioquia y Quindío.
De
acuerdo a lo anterior, el proyecto tiene por objeto contribuir
de manera significativa en el cambio de comportamientos
individuales y colectivos, públicos y privados,
que permitan incrementar la actividad física para
inducir a la prevención de enfermedades crónicas
provocadas por el sedentarismo y aumentar la esperanza
y calidad de vida.
Las
enfermedades crónicas vasculares, la diabetes,
obesidad, osteoporosis, cáncer de colon, alteración
mental y deficiencias músculo-esqueléticas,
constituyen uno de los más graves problemas de
salud pública en el país, por su alta prevalencia
y sus consecuencias en la incapacidad y mortalidad. Como
causa reiterativa de estas patologías, se ha identificado
la influencia que tiene el sedentarismo, junto con otros
factores de riesgo. En este sentido, la actividad física
opera como herramienta clave para contrarrestar dicha
inactividad y revertir la proliferación de estos
desequilibrios en la salud.
En
su fase inicial, se realizó una encuesta a 4.400
personas en Bogotá, Antioquia y Quindío
de estrato 3 con edades entre 25 y 50 años, para
recopilar información socio demográfica
sobre actitudes, impedimentos para la práctica
de la actividad física, percepción de condiciones
ambientales influyentes, entre otros factores. Entre los
resultados de dicha encuesta, se destaca el contraste
entre lo que los ciudadanos perciben con respecto a su
nivel de actividad o inactividad física y lo que
objetivamente realizan o practican. Dos tercios (66%)
de la muestra se consideran físicamente activos,
lo cual equivale técnicamente a encontrarse en
una etapa de mantenimiento. De ser esto efectivo sería
muy positivo para la salud y la calidad de vida de los
ciudadanos, ya que esto significaría que la gran
mayoría realiza periódicamente actividad
física en sus distintos momentos de la vida cotidiana.
Sin embargo, cuando se analizan los niveles de dinamismo
en cada uno de los momentos, se percibe una gran contradicción
ya que el sedentarismo representado en las actividades
realizadas en el tiempo libre, hogar y trabajo oscilan
entre un 75%, 90% y 79% respectivamente.
Adicionalmente,
cuando se indaga sobre las barreras o impedimentos para
que las personas se activen físicamente, se encuentra
que están relacionadas con motivos de carácter
individual. Efectivamente, parece ser que si las personas
son sedentarias es más por falta de voluntad (30%),
energía o tiempo (20%), que por aspectos relacionados
con el contexto socioeconómico general de las ciudades.
La posible carencia de espacios, infraestructura o inseguridad
son muy pocas veces mencionados como frenos para la actividad
física. Además, existe una confusión
popularizada (25%) la cual afirma que su principal impedimento
para movilizarse físicamente es la falta de recursos,
incluso en actividades gratuitas como caminar, correr
o subir escaleras. Esto permite concluir, que la población
es más activa mental que físicamente y no
es consciente de las consecuencias a las que conduce el
sedentarismo. En otras palabras, el ciudadano presenta
incoherencias entre lo psíquico y lo físico.
Con
el mismo propósito de la encuesta, se efectuó
una revisión bibliográfica sobre aspectos
culturales de la muestra; observación en campo
de comunidades; ejecución de entrevistas (semiestructuradas)
en actores comunitarios y políticos; calificación
de inventarios urbanos; exploración y análisis
de experiencias previas referentes a temas regionales;
investigación sobre el papel de las EPS frente
al tema; y revisión de políticas relacionadas.
Con
los resultados individuales e integrados obtenidos en
la primera etapa de diagnóstico del proyecto mediante
un análisis multivariado y multinivel, actualmente
se diseña el “modelo de intervención”,
cuyo objetivo es incrementar la actividad física
de la población en las tres regiones, bajo la premisa
conceptual de promover una vida y comunidad en movimiento.