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Parte de la culpa del desorden del tránsito en Bogotá
la tienen las obras para arreglar las calles
Viernes 19 de septiembre de 2008/Revista Cambio



Bogotá está viviendo uno de los momentos
más críticos en materia de movilidad y las razones son varias. Entre ellas, porque apenas han salido de circulación 300 de los 1.300 buses que la Alcaldía prometió sacar este año y porque la promesa del Metro tiene en vilo la continuidad de TransMilenio.

Pero, además y paradójicamente, por el
sinnúmero de obras que adelanta la
administración para arreglar parte del 46 por ciento de la malla vial que está en mal estado.

El Instituto de Desarrollo Urbano,IDU,


En la carrera 9a. con 127 los trancones que se forman por cuenta de las obras son monumentales/ fuente revista Cambio.

tiene hoy en ejecución 123 obras y está en el proceso de tapar 2.585 huecos. El problema es que, según expertos consultados por CAMBIO, ha faltado planeación y los métodos para hacer las obras no son los más adecuados. De ahí que el resultado haya sido: más trancones.

El caso de la malla vial de Bogotá es de antología, pues como dice el periodista Antonio Morales, experto en temas de movilidad y urbanismo,temas ....de .movilidad y ..urbanismo, "No hicieron los mantenimientos preventivos cuando tocaba y las vías llegaron a tal grado de deterioro, que no basta con arreglarlas y por eso hay que hacerlas prácticamente nuevas". Señala, además, que mientras en ciudades como París, en un día arreglan una calle, "en Bogotá se demoran dos meses haciendo lo mismo y no creo que la tecnología sea muy diferente".

Por su parte, Juan Fernando Peterson Samper, director del Observatorio de Movilidad de la Cámara de Comercio de Bogotá, sostiene que ciudades desarrolladas como Bruselas, Munich, Viena o Hamburgo -para solo mencionar algunas- hacen un diagnóstico previo a la intervención de las calles. "Tienen un centro de información con un software especializado que es alimentado previamente con los datos que hay sobre la vía que van a rehabilitar -explica-. Es como una historia clínica de las calles en donde aparece la clase de pavimento que se usó, la forma en la que se intervino la calle, los puntos más vulnerables, entre otros aspectos. Con base en esa información el sistema arroja automáticamente cuándo, cómo y qué toca hacerle a cada una de las vías".

Y no es que Bogotá sea como París, Bruselas o Hamburgo, pero sin ir más lejos la experiencia de Ciudad de México podría servir de ejemplo. "La recuperación de la malla vial se hace en las horas de la noche y a velocidades vertiginosas -dice Carlos Hernández, urbanista ex asesor de la Empresa de Renovación Urbana-. Aquí trabajan en horas pico y emplean un sistema realmente caótico". En similar sentido se pronuncia Ricardo Montezuma, director de la Fundación Ciudad Humana: "En otras ciudades del mundo hacen estos trabajos con mucha planeación y en forma progresiva, y trabajan, sobre todo, en los períodos de vacaciones cuando las ciudades están menos congestionadas".

Pero, quizás, el factor que más ha contribuido al caos tiene que ver con las pocas alternativas que ofrecen las autoridades para mitigar la congestión. Peterson, por ejemplo, habla de los puentes Bailey, unas estructuras de metal prefabricadas y portátiles que el Ejército británico usó en la II Guerra Mundial para cubrir tramos de hasta 60 metros y que en la actualidad son usados en ciudades de los Estados Unidos y Europa para reemplazar provisionalmente las calles que están reparando.

Para acabar de complicar las cosas, la administración no ha hecho lo suficiente para mantener informada a la gente sobre las obras y las vías alternas. Además, buena parte de las construcciones no cumplen a cabalidad con los requisitos establecidos en la Resolución 1050 de 2004 del Ministerio de Transporte, según los cuales cada intervención vial debe tener una señalización visible para los conductores. "En Bogotá las obras de malla vial están centradas casi siempre en parchar las vías y no contemplan los elementos indispensables de señalización -horizontal y vertical-, semaforización, demarcación y otros componentes de seguridad, como reductores de velocidad y demás", sostiene Montezuma.

Así las cosas, si bien no puede desconocerse el enorme esfuerzo que está haciendo el IDU para recuperar la malla vial de la ciudad, el caos se debe a la falta de planeación y, en especial, de las administraciones anteriores que dejaron crecer el problema porque o no hicieron mantenimiento preventivo o ejecutaron las obras a medias como el caso de algunas troncales de TransMilenio. Un problema que ha tomado tanta fuerza que, para muchos, no tiene reversa.

SI POR BOGOTÁ LLUEVE...
En Medellín la situación no es muy diferente, y un ejemplo es el barrio El Poblado, en el sur de la ciudad, donde las obras en las vías y la construcción de viviendas ha dado como resultado un caos similar al que vive Bogotá e insoportables trancones en las horas 'pico'.


"NO ESTAMOS IMPROVISANDO"
Liliana Pardo,
Directora del IDU


CAMBIO: Expertos consultados por la revista coinciden en que ha faltado planeación y diagnóstico. ¿Qué les responde?

LILIANA PARDO. El IDU tiene un sistema de información geográfica llamado Arcview, que hace un inventario de la malla vial de la ciudad. Tiene en su base de datos la información de 110.722 cuadras y a partir de ella conocemos el estado actual de la malla vial y después tomamos las decisiones sobre las vías que hay que intervenir.

¿Por qué hacer todas las obras al mismo tiempo? Hay la sensación de mucha improvisación...
Todas nuestras obras tienen un cronograma en el que se especifican detalladamente las diferentes actividades que hay que hacer. Además, tienen un seguimiento por parte de la interventoría. Es la primera vez que la ciudad ve tantas obras al mismo tiempo porque en 2006 se aprobaron recursos adicionales para la malla vial. En este momento estamos ejecutándolos y, a propósito, son muy bajos para lo que realmente requiere la ciudad.

La señalización es mala y eso contribuye al caos.
Nos acogemos a la Ley, todas las obras tienen señales verticales de color naranja que indican los desvíos. Además, en las obras grandes ponemos pasacalles con la suficiente anterioridad al cierre de estas e informamos a la ciudadanía.

¿Por qué no trabajan de noche, como en otras ciudades del mundo?
Cuando hacemos vías arterias que requieren mantenimiento, el trabajo se hace de noche. No obstante, en otros casos no porque algunas obras tienen condiciones técnicas que exigen trabajar de día.


Ricardo Montezuma
Director de la Fundación Ciudad Humana
y Profesor Titular de la Universidad Nacional de Colombia
rmontezuma@ciudadhumana.org

info@ciudadhumana.org
Kra. 11 # 81-35 Of. 302 (+ 57 1) 2361106 / 312 457 6176, FAX: (57 1) 2361106
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