Pero esos "ajustes" aún no los ha contemplado el Distrito, una situación delicada si se tiene en cuenta que la ciudad está a pocos meses de arrancar con la construcción de las troncales de la calle 26 y la carrera 10, de la Fase III de TM, una intervención que también ha sufrido retrasos.
La Secretaría de Movilidad explicó que el Comité de Movilidad del Distrito (Instituto de Desarrollo Urbano, TM y Secretaría de Movilidad) ha adelantado reuniones sobre el tema, pero no proporcionó ninguna información de las alternativas que se estarían estudiando.
Expertos alertan por consecuencias de la demora
Expertos en materia de movilidad coinciden en que cifrar todas las esperanzas en este estudio no va a dar una solución definitiva al problema vial que ahoga a la ciudad, y mucho menos a este corredor, que ya se encuentra colapsado.
"Aplazar la troncal de la Séptima fue un grave error del ex alcalde Garzón. Dentro del sistema vial las carreras Séptima y Décima hacen parte de un mismo corredor y en ese sentido se deben intervenir", anotó el urbanista Ricardo Montezuma, director de la Fundación Ciudad Humana.
"¿Qué puede pasar? -agregó Montezuma-, eso solo lo sabe la Administración, pero por seguir dilatando una solución nos podemos quedar 'sin el pan y sin el queso'. Es decir, es probable que no haya ni metro, ni reorganización de rutas, ni nada".
El consultor Mario Noriega señaló que "el Distrito está construyendo una solución por pedazos, y esto no tiene sentido en un sistema integrado de movilidad. Dilatar durante años obras tan importantes como la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO), por ejemplo, terminan repercutiendo en la movilidad de toda la ciudad, incluso en corredores como el de la Séptima".
Noriega advirtió que "el problema no solo radica en qué se va a hacer en la Séptima, sino en el sistema general de movilidad de la ciudad. No hacer nada allí podría repercutir, y de hecho ya lo está haciendo, en el tráfico de la Avenida Circunvalar y las carreras 5, 9, 11 y 13".
Al margen del debate técnico, expertos como Juan Carlos Flórez sostienen que el tema se politizó. "El reto de la ciudad -anotó Flórez- es encontrar una solución que no esté con los vaivenes de la carrera política, que encontraron en la Séptima el punto de partida de una discusión que puede dejar a la ciudad con una troncal que no irá a ningún lado, y con un desperdicio de importantes recursos".
Proponen ideas
Pero más allá de las críticas, los expertos se atrevieron a 'lanzarle' propuestas al Distrito que podrían poner fin al caos de la carrera Séptima.
Montezuma dice que la ciudad podría pensar en alternativas como la construcción de un eje de renovación urbanística -similar al del eje ambiental de la Avenida Jiménez- de tráfico más local, "o un sistema de buses híbridos, articulados o eléctricos como los que hoy circulan por algunos ejes viales similares a la carrera Séptima, en Ciudad de México".
Noriega dice que se podría pensar en un sistema flexible de carriles exclusivos para buses, "no necesariamente articulados, que circulen por una infraestructura vial menos rígida y costosa que la que hoy ofrecen las troncales de TransMilenio".
Esta misma teoría la comparte el consultor y experto en movilidad Álvaro Pachón, quien sostiene que "lo más sensato sería tener al menos un plan ordenado de salida de rutas que no termine incrementando el caos actual en la Séptima".
El concejal Javier Lastra anunció que en los próximos días le presentará al Alcalde una solicitud formal para que estudie la posibilidad de desarrollar TransMilenio por la carrera Séptima, entre las calles 26 y 72. "Este es el tramo que transporta más pasajeros, y lo mejor es que no tendrían que diseñar nada. Hasta la 170 podría operar una pretroncal".
La Sociedad de Mejoras y Ornato, calificó de "responsable" la decisión de esta Administración de no hacer TM en la 7a., "pero ya es hora de pensar en medidas para desestimular el uso del carro particular, como cobrar por el acceso a ciertas zonas de la ciudad, como sucede en el centro de Londres", concluyó Juan Luis Moreno, director ejecutivo de esta entidad.
Alto tráfico
Según la Secretaría Distrital de Movilidad, 270 rutas de buses pasan por todos los tramos de la 7a., y los transportadores la consideran como una de las más rentables.
A lo largo de la vía está buena parte del patrimonio de la ciudad y varias de las zonas más activas, como el Centro Internacional, el Centro Financiero de la 72 y algunas de las principales universidades. También es la ruta de acceso y salida de los barrios más caros de la ciudad -Rosales, El Nogal, Santa Ana, etc- y donde viven varias de las personas más influyentes de la ciudad y el país. Gran parte de la historia de Bogotá ha transcurrido por esta vía, hoy colmada de polución y buses.
La velocidad promedio con la que se circula entre semana por esta avenida es de 27 kilómetros por hora. El fin de semana sube a 34 kilómetros por hora. Es la vía más contaminada de la ciudad según los estudios ambientales: 55 por ciento de la contaminación de este corredor lo aporta el transporte público.
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