Fecha:
05 de Febrero de 2006
Fuente: EL ESPECTADOR
Debate
por la peatonalización del centro y el nuevo modelo de ciudad
Arrancó el expreso de la movilidad
Karen
Lorena Cárdenas S.
La
tan anunciada peatonalización del centro de la ciudad ya
está definida. La medida, que ha sido exitosa en otras capitales
del mundo, comenzará a implementarse en Bogotá durante
2006. El anuncio suscitó voces de aprobación por parte
de ambientalistas y defensores del espacio público. Sin embargo,
reconocidos urbanistas aseguran que éste es un proyecto difícil
de alcanzar.
La
iniciativa forma parte del Plan Maestro de Movilidad propuesto por
el alcalde mayor, Luis Eduardo Garzón, para un período
de 15 años. El propósito es mejorar tanto la calidad
del medio ambiente de la ciudad como la movilidad, especialmente
en sectores de alta congestión, como las vías que
conducen al centro de la capital.
El
reto no es sencillo y el debate se centra en que la peatonalización
debe ir articulada a un plan de organización del transporte
y de parqueaderos. Por eso los expertos en urbanismo comparten el
plan presentado por el alcalde Garzón esta semana, aunque
advierten que este es un proceso integral que se debe desarrollar
en el largo plazo.
Y es
que una solución a los problemas del centro de la ciudad
es urgente. Según cifras de la Alcaldía Mayor, diariamente
circulan por el centro 1.6 millones de personas y de ellas sólo
40 mil duermen en este sector.
Mario
Noriega, profesor de planeación urbana de la Universidad
Javeriana, quien a pesar de reconocer que esta estrategia es necesaria
en una metrópoli, reitera que “este es un tema en el
que ni una, ni dos son soluciones suficientes. Peatonalizar calles
del centro de una ciudad es un proyecto sumamente difícil,
porque hay que crear diferentes alternativas para parqueaderos y
acceso de carga entre otros”.
Y el
otro asunto “grueso” del plan de movilidad tiene como
propósito reducir los altos niveles de contaminación
de la capital. Estudios de la administración distrital muestran
que el 70% de la contaminación en Bogotá proviene
del parque automotor.
En
este sentido, el plan de movilidad pretende solicitar al Gobierno
Nacional que los certificados de gases para transporte público
se generen cada seis meses y para vehículos particulares
cada año. De igual manera, el alcalde Garzón solicitó
que se expida una nueva reglamentación para inmovilizar de
manera inmediata los buses reincidentes por contaminación.
Los
primeros pasos
Según
la nueva directora del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Margarita
Cardona, las zonas del centro que van a ser peatonalizadas son las
calles 10 y 11 entre Avenida Circunvalar y carrera 10 y las carreras
2 y 6 entre calle 7 y Avenida Jiménez.
Para
el director del grupo de estudios de transporte de la Universidad
de los Andes, Arturo Ardila, ese paso, aunque difícil, es
importante para la ciudad. Ardila señaló que uno de
los mejores ejemplos es el de Curitiba, ciudad que inició
con la peatonalización de una cuadra en su centro histórico
y donde fue tal el éxito comercial y urbano que ya van en
48, “hay un buen manejo y la ciudad no ha colapsado. Tiene
una vitalidad urbana y comercial increíble”.
En
materia de estacionamientos, la apuesta es mantener los existentes
y construir modelos verticales de varios pisos a fin de que los
conductores que llegan a la ciudad estacionen sus vehículos
y se transporten al centro en el sistema masivo TransMilenio, en
taxi, en bicicleta o a pie. La idea es articular a este modelo con
los cerca de 50 kilómetros de ciclorrutas que existen en
Bogotá, al estilo de ciudades holandesas y suizas.
También
se tiene previsto que para los próximos años la administración
del sistema del transporte público tenga un método
de recaudo centralizado, a través de tarjetas inteligentes
que contribuirá a eliminar la guerra del centavo.
Este
sistema de recaudo ya lo están planeando en San José
de Costa Rica y Ciudad de Guatemala, en Sao Paulo funciona desde
hace un tiempo y Curitiba lo instauró en 1987, aunque en
ese entonces en forma rudimentaria.
Del
exterior para Bogotá
Con
la implementación del Plan Maestro de Movilidad, Bogotá
empezará a aplicar soluciones al estilo de otras ciudades
del mundo para las cuales los temas de transporte y medio ambiente
dejaron de ser un dolor de cabeza desde hace un buen tiempo.
Pese
a que en la ciudad se van a implementar “recetas internacionales”,
para Ricardo Montezuma, urbanista y director de la Fundación
Ciudad Humana, el Plan Maestro de Movilidad está bien pensado
para la ciudad.
Montezuma
señala que la experiencia de ciudades como Santiago de Chile
en el tema de la ampliación y mejoramiento de las áreas
peatonales, es una muestra de los intentos de mejorar en la movilidad
y en el medio ambiente que ha tenido un buen final. Sin embargo,
advierte que no es prudente aumentar el número de estacionamientos,
porque ello no garantiza que se desestimule el uso del automóvil.
Si
se compara con el caso de Nueva York, en la gran manzana no existe
el sistema de pico y placa, ni Día sin Carro porque los problemas
son solucionados de manera integral. En Bogotá, para Mario
Noriega esta alternativa es un acto de desesperación. Son
intentos valiosos y primitivos en relación con otras ciudades
del mundo en las cuales nunca lo harían, asegura.
Sin
embargo, en la debilidad del plan coinciden el ex alcalde Paul Bromberg
y el urbanista Montezuma, pues anotan que las personas que están
excluidas de la movilidad, que por lo general son los más
pobres, deben formar parte de la estrategia de accesibilidad para
integrar a la ciudad e integrar a la movilidad a quienes están
inmóviles.
La
discusión sobre el plan de movilidad apenas comienza. El
18 y 25 de febrero se discutirán 17 planes maestros para
la ciudad, entre ellos éste de movilidad. Por lo pronto la
administración aspira a que a través de un amplio
debate se pueda solucionar uno de los grandes problemas de la capital.
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