Fecha de publicación: 17 de Septiembre de 2006
Peatonalizar es humanizar y por eso es una muy buena apuesta
para la ciudad (Opinisn)
Debemos reconocer que peatonalizar los sectores central,
universitario y deportivo es, desde todo punto de vista,
una buena propuesta para Bogota.
Foto:
Archivo-EL TIEMPO
La
peatonalización de dos calles del centro los fines
de semana es la primera acción concreta del Plan
Maestro de Movilidad.
Debemos
reconocer que peatonalizar los sectores central, universitario
y deportivo es, desde todo punto de vista, una buena propuesta
para Bogotá.
También
es un gran paso simbólico en temas fundamentales
para el futuro de la ciudad, puesto que se está
reafirmando la voluntad política del Distrito de
consolidar el manejo responsable de la movilidad como
una prioridad de Estado.
Las
propuestas de Lucho con respecto a la movilidad resultan
de vital importancia, puesto que este tipo de decisiones
marcan las ciudades por generaciones. Por lo anterior
está claro que la movilidad no debe ser manejada
con criterio partidista del mandatario de turno.
En
este sentido, Lucho está, retomando la senda abierta
por sus predecesores, quienes a su vez, desde mediados
de los noventa incorporaron al debate local temas trabajados
en Europa desde los años setenta. Se debe tener
en cuenta que lo realizado en la capital en materia de
movilidad no ha sido una invención local, sino
que responde, en gran parte, a una tendencia internacional.
Lo
interesante en el caso de Lucho es que con sus propuestas
de movilidad se está aproximando realmente a la
izquierda democrática y responsable como la que
gobierna las más importantes ciudades europeas,
Londres, París o Berlín.
Hay
que reconocer que la peatonalización es la primera
acción concreta del Plan maestro de movilidad.
Con lo anterior se está consolidando una transición
entre el tradicional trabajo en transporte y el concepto
de movilidad.
Y
esto tiene una muy positiva connotación técnica,
social y política, puesto que desde la visión
de la movilidad se está abordando los desplazamientos
desde una perspectiva que da prioridad a los seres humanos
sobre los vehículos motorizados y su infraestructura.
El
concepto de movilidad se fundamenta en la humanización
de la ciudad; en el análisis y en las necesidades
de los peatones, de los usuarios del transporte colectivo
o de la bicicleta.
En
este sentido, más que ¿resolver¿
los problemas de circulación de los autos, que
tanto han preocupado a los ingenieros de tráfico,
tránsito y transporte durante el siglo XX, la movilidad
plantea, la búsqueda de condiciones adecuadas para
los desplazamientos de las personas y mercancías
bajo criterios de sostenibilidad ambiental, social y económica.
Es
imperativo que la peatonalización vaya más
allá de un tratamiento de la calzada y su mobiliario.
Para esto se deber articular las dependencias del Distrito
tras un objetivo común: contribuir con la peatonalización
a la generación de mejores condiciones de movilidad
y mejores dinámicas sociales, económicas,
ambientales y urbanas.
Esta
obra debe integrarse a planes parciales, donde lo prioritario
sea recuperar la habitabilidad y productividad de los
sectores, para permitir la consolidación de usos
mixtos que garanticen la vida y convivencia en los mismos.
La
reciente experiencia de construcción de andenes
ha demostrado que los usos que pueden valorar el espacio
público no llegan a estos lugares atraídos
únicamente por la calidad de los nuevos espacios
y su mobiliario.
Bogotá
invirtió miles de millones en andenes en sectores,
que deberían tener hoy una amplia dinámica
comercial y residencial, pero esto no es así en
la mayor parte de los corredores intervenidos.
Para
evitar esto, se requiere acompañar la recuperación
del espacio público de renovación urbana
que promueva seguridad y creación de comercio formal.
Bogotá
está retomando el mejor camino para su movilidad.
Debemos insistir que no se debe incrementar la oferta
de vías y parqueos según el crecimiento
del parque automotor y las exigencias de grandes constructores.
Se
debe promover un uso inteligente de los automotores, más
que aumentar la capacidad o cantidad de la infraestructura
vial. Y, ante todo, mejorar el transporte masivo e incrementar
la seguridad de los medios no motorizados.
El
desafío es inmenso para continuar con la humanización
de la movilidad de nuestra capital. La movilidad es un
tema de Estado.
RICARDO
MONTEZUMA*
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
* Ph.D. en Urbanismo y Movilidad. Director de la Fundación
Ciudad Humana.
Marca
generacional
Las
propuestas de Lucho con respecto a la movilidad resultan
de vital importancia, puesto que este tipo de decisiones
marcan las ciudades por generaciones.
Ricardo Montezuma, director de la Fundación Ciudad
Humana
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